sábado, 7 de febrero de 2009

Principio de Correspondencia.


Existen muchos planos dimensionales que no conocemos, y que no sabemos como se manejan. Pero cada acción o condición de este plano tiene su equivalente en los otros planos. Esta ley nos sirve para poder entender lo llamado desconocido abre nuestra conciencia a recibir y traducir información que no son de este plano. Como es en el micro, es en el macro. Esta ley la podemos comprobar fácilmente al ver la estructura de un átomo, son electrones girando alrededor de un núcleo, lo mismo ocurre con los planetas en el sistema solar girando alrededor de un sol, este sol gira alrededor del centro de la galaxia y la galaxia gira alrededor del centro de su grupo de galaxias, etc.

No hay que rechazar la idea de que existen otros planos superiores al nuestro, aunque en este plano no sabremos exactamente como es una forma de vida evolucionada a la nuestra. Dentro de este planeta mismo, tenemos formas más y menos evolucionadas. Una abeja no tiene aún el plano de conciencia para poder explicarle que es el ser humano. Hay animales más evolucionados que otros, los conejos, caballos, vacas, y delfines son superiores en especie a una serpiente, un león o un insecto. En esta gran creación hay especies superiores a nosotros y seres más evolucionados, aún no los podemos apreciar ni entender exactamente, pero cada tanto viene a esta tierra un llamado -Mesías- que no es ni más ni menos que un ser evolucionado de otro plano que baja a este para enseñarnos y ayudarnos a ascender.

A menos que uno quede encerrado en un círculo kármico, o sea que reencarne en ser humano una y otra vez para aprender o saldar un asunto, generalmente la evolución es hacia arriba. Si llegaste al status de "Ser Humano" no volverás a reencarnar en una especie inferior. Todo lo que aprendas y conozcas ya queda en ti por lo que en metafísica llamamos -derecho de conciencia-
Lo que quiere decir que si ya aprendiste en una vida pasada a perdonar o a ser misericordioso, por ejemplo nacerás en esta vida siendo así. Es por eso que vemos niños que ya de muy pronta edad manifiestan indicios de maldad, así como hay otros que no.
Todo el progreso que puedas crear en esta vida, no lo perderás en la siguiente.

Por otra parte, esta ley nos dice que "El universo corresponderá" a nuestra creencia, imágenes mentales y situaciones. Por karma, por pensamiento o por gracia todo lo ocurrido en nuestras vidas tienen un solo causante: Uno mismo.

No hay nadie, pero nadie que tenga el poder de que no logremos nuestros deseos o aspiraciones más que nosotros mismos. Es difícil asumir esto, porque muchas veces es más fácil culpar a los demás de nuestros problemas: "Todos los hombres son iguales, ¿cómo voy a conseguir a alguien?" "En un país tan inestable económicamente ¿cómo voy a amasar una fortuna?"

Es imprescindible para poder cambiar la vida, cambiar las creencias.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¿En que canal estás puesto? La Ley de Vibración.

Imaginemos que nosotros somos como una especie de antena. Una que emite una señal y que puede recibir otra señal de vuelta. Eso somos en realidad, nuestros sentimientos y pensamientos emiten una sintonía y el Universo (O Dios, si lo prefieres) te devuelve lo mismo en esa misma frecuencia.

Entonces, tomemos como ejemplo a una chica que dice: "Deseo encontrar a un hombre fiel, buena persona, dulce y atractivo para casarme y formar una familia con el" Pero automáticamente piensa: "Esos hombres ya no existen, y los que existen están casados"

Esta muchacha ha puesto su vibración, primero en el deseo de tener un hombre con determinadas características y luego la neutralizó teniendo fe en que nunca encontrará un hombre así. Resultado: Nunca encontrará un hombre así.

Existe una ley metafísica que se llama "Principio de Vibración" y dice lo siguiente:

Todo en este universo está en movimiento. Nada reposa, todo se mueve de forma constante y eterna. Cuándo algo vibra de forma rápida se eleva, es como una rueda que gira rápido y parece estar inmóvil, asimismo hay materias tan densas y pesadas que vibran lento y parece estar inmóvil. Debemos controlar las vibraciones de nuestros pensamientos y sentimientos. Quién comprenda esta ley, ha entendido el centro de su poder humano.

Esta ley es muy interesante de conocer, pero más interesante es aprender a usarla. Ya te había comentado que los pensamientos tienen vibraciones, un pensamiento positivo vibra rápido y alto, sus colores son luminosos y claros. Un pensamiento negativo, vibra lento, es pesado y sus colores son opacos. Esta ley nos dice que lo afín atrae lo afín, entonces, si vibras en una frecuencia baja se te "pegarán" situaciones de vibración baja, por el contrario si vibras en lo positivo, atraerás más luz y más sucesos positivos también repelerás situaciones de vibración baja (enfermedad, escasez, desamor, por ejemplo). Es muy fácil reconocer los sentimientos que vibran alto y cuales vibran lento. Tu sentido común sabrá decirte muy bien en que grupo esté el sentimiento que se te venga a la mente. He aquí algunos ejemplos:

Sentimientos/Pensamientos de vibración alta:
Amor, gratitud, alegría, felicidad, gentileza, optimismo.

Sentimientos/Pensamientos de vibración baja:
Odio, resentimiento, tristeza, recelo, agresividad, pesimismo.

Un individuo no puede jamás esperar recibir salud si está constantemente hablando de enfermedades, o lamentándose por no tenerla.

Esto puede ser un poco difícil de asimilar, pero es la clave de todo esto: Cuando algo te falte (salud, dinero, amor o lo que sea) no debes ponerte triste ni ponerte mal, ¿por qué? porque le estás dando mucho más poder a la situación mala. Las crisis se potencian justamente por esto. Ahora tu podrás pensar: ¿Cómo puedo yo mantener mi optimismo si tengo muchas deudas que pagar y no tengo dinero? o ¿Cómo puedo estar contento con tener cáncer e intentar sentirme sano y con vida? Pues aquí te lo digo de todo corazón: No es fácil para nada, pero es el esfuerzo, es el "precio" que tenemos que pagar para tener lo que queremos y digo precio, porque en realidad no es un precio sino un aprendizaje.

Y es difícil porque vivimos en un mundo de apariencia donde tendemos a pegarnos con las frecuencias vibracionales que tenemos a nuestro alrededor. Eso es lo que debemos evitar, nosotros debemos vibrar algo y mantenernos así a pesar de lo externo. Esa es la clave de nuestra evolución humana.